Gobernanza de datos en movimiento: una conversación ejecutiva sobre seguridad, IA y control de la información
- Onistec LLC

- hace 1 hora
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En un escenario donde la información circula constantemente entre personas, aplicaciones, clientes, proveedores y plataformas, la pregunta ya no es solo cómo proteger los datos, sino cómo mantener visibilidad y control sobre ellos mientras se mueven.

Ese fue el eje del almuerzo ejecutivo “Los datos se mueven. Los riesgos también”, realizado el 12 de agosto en Chile, organizado por Adaptive Security Kiteworks y Onistec.
La jornada reunió a líderes y profesionales para conversar sobre gobernanza de datos, ciberseguridad, inteligencia artificial y los nuevos desafíos asociados al intercambio de información sensible.
Más que una sucesión de presentaciones, el encuentro fue construyendo una historia común: pasar de reconocer el riesgo a contar con una gobernanza de datos demostrable, capaz de identificar, controlar y generar evidencia sobre el movimiento de la información.
La jornada comenzó con las palabras de Miguel Rosales, CEO Adaptive Security y Francisco Odón, CEO de Onistec, quienes dieron la bienvenida a los asistentes y abrió una conversación especialmente relevante para las organizaciones que hoy aceleran sus procesos digitales.
El punto de partida fue claro: los datos dejaron hace tiempo de permanecer dentro de un único sistema o perímetro corporativo.
Circulan entre colaboradores, clientes, proveedores, aplicaciones y servicios externos, creando oportunidades para hacer negocios de manera más ágil, pero también nuevos desafíos para su administración.
Esta realidad cobra aún más importancia frente al crecimiento de la inteligencia artificial, el intercambio de información con terceros y un entorno regulatorio que exige a las organizaciones fortalecer sus prácticas de protección y gobernanza.
Así, la apertura puso sobre la mesa una pregunta que acompañaría toda la jornada:
¿Sabemos realmente desde dónde y hacia dónde se mueven los datos sensibles de nuestra organización?
Responderla requiere avanzar desde una mirada centrada exclusivamente en proteger infraestructura hacia una estrategia que permita comprender el ciclo completo de la información.
Adaptive Security: gobernar los datos para avanzar hacia una IA confiable
Tras la apertura, Adaptive Security profundizó en la relación entre gobernanza de datos, seguridad e inteligencia artificial.
Uno de los mensajes centrales del encuentro fue que una adopción responsable de IA comienza por una gestión responsable de la información. Para aprovechar las capacidades de estas tecnologías, las organizaciones necesitan saber qué datos utilizan, quién puede acceder a ellos, cómo son compartidos y bajo qué controles circulan.
La gobernanza de los datos en movimiento se transforma así en una pieza fundamental para construir entornos de inteligencia artificial más seguros, confiables y trazables.
El desafío adquiere especial relevancia porque la exposición de la información ya no depende solamente de posibles accesos externos. También intervienen decisiones cotidianas: compartir un archivo, enviarlo a una contraparte, incorporarlo a una plataforma o utilizarlo dentro de un proceso automatizado.
Por eso, proteger los datos continúa siendo esencial, pero el siguiente nivel consiste en gobernarlos durante todo su recorrido.
La conversación continuó con Marco Díaz, Executive Director, Growth, AI Strategy and Governance de Onistec, quien abordó el desafío desde una perspectiva estratégica: cómo transformar la visibilidad sobre los datos en una verdadera capacidad de gobernanza.
En un ecosistema digital cada vez más distribuido, conocer dónde se encuentra la información representa solo una parte del problema. También es necesario comprender cómo se mueve, quién participa en ese intercambio y qué evidencia queda disponible para demostrar lo ocurrido.
Desde esta perspectiva, la gobernanza puede comprenderse a partir de tres capacidades esenciales:
Identificar: conocer por dónde se están moviendo los datos.
Controlar: definir quién puede compartirlos, recibirlos y utilizarlos.
Demostrar: disponer de evidencia sobre qué ocurrió con la información.
Esta mirada permite pasar de una seguridad reactiva a una gestión basada en conocimiento, trazabilidad y control.
Y plantea una reflexión especialmente relevante para las organizaciones: ¿es suficiente afirmar que contamos con controles o necesitamos además ser capaces de demostrar cómo se aplicaron sobre cada intercambio de información sensible?
La capacidad de responder esa pregunta fortalece no solo la seguridad, sino también el cumplimiento, la confianza y la toma de decisiones.
De los puntos ciegos a una gobernanza demostrable
A medida que avanzaba la conversación, un concepto comenzó a conectar las distintas intervenciones: los puntos ciegos que aparecen cuando los datos abandonan los sistemas tradicionales y comienzan a circular entre diferentes personas y plataformas.
Un documento puede salir desde una aplicación corporativa, llegar a un tercero, ser descargado, reenviado o utilizado en otro entorno. Sin una visión unificada, reconstruir ese recorrido puede convertirse en una tarea compleja.
Aquí surge uno de los principales desafíos de la gobernanza moderna: acompañar a la información durante su movimiento sin interrumpir la productividad ni dificultar la colaboración.
La evolución apunta, por lo tanto, hacia modelos donde seguridad y negocio trabajan de manera complementaria. El objetivo no es frenar el movimiento de los datos, sino permitir que circulen bajo condiciones confiables, controladas y verificables.
Kiteworks: una Private Data Network para proteger el intercambio de información
El cierre estuvo a cargo de Camilo Silva, Sales Director CALA & TOLA de Kiteworks, quien llevó la conversación hacia la aplicación práctica de estos principios a través del concepto de Private Data Network.
La propuesta busca unificar la visibilidad y el control sobre distintos mecanismos utilizados para compartir información sensible, permitiendo que las organizaciones comprendan mejor quién envía determinados datos, quién los recibe y mediante qué canal se realiza el intercambio.
La relevancia de este enfoque está precisamente en conectar los tres conceptos que marcaron la jornada: identificar, controlar y demostrar.
Cuando una organización cuenta con trazabilidad sobre sus intercambios de información, puede avanzar desde puntos ciegos hacia una gobernanza demostrable, fortaleciendo su capacidad para responder ante auditorías, requerimientos regulatorios, incidentes de seguridad y nuevos proyectos digitales.
El mensaje final fue coherente con toda la conversación desarrollada durante el almuerzo: la información necesita moverse para que las organizaciones puedan innovar, colaborar y crecer.
La oportunidad está en conseguir que ese movimiento ocurra bajo reglas claras y con una visibilidad adecuada.




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